IX – Transición

Siendo como somos cada persona distintos a cualquier otra puede parecer obvio que el poder organizado de Nosotr@s debe ser democrático, sin embargo hasta en los países que cuentan con un mayor nivel de libertades políticas la experiencia es insatisfactoria tanto por sus resultados como por la experiencia de la sociedad con el poder establecido.

Quienes no están en el poder en muchas ocasiones discrepan de las decisiones que este adopta, aunque se hayan tomado en votación parlamentaria

Insatisfacción por las decisiones, que no se corresponden con los valores de cada persona.

Por las propias decisiones que se pueden considerar erróneas en función del conocimiento y la posición ante ellas de cada persona.

Por el acceso al poder que siempre está muy lejos como consecuencia de su estructura piramidal

Por la experiencia o inexperiencia en el ejercicio del poder. Cada persona lo es a diario y a diario se posiciona ante cada decisión del poder. Sin embargo el actual sistema democrático ocupa una mínima parte de nuestras vidas, el momento del voto, en el resto somos expectadores de lo que se pueda conocer.

La corrupción nos indigna, a unos más y a otros menos, la alienación y el desconocimiento generan distintas actitudes ante una práctica que es generalizada en el poder: Quienes manejan los hilos del poder lo utilizan para su propio interés y solo atienden o defienden los intereses de otros cuando estos le dan beneficios personales que no podrían obtener por si mismos, como ha sucedido desde que existe el ser humano. La corrupción viene a confirmar que reina el beneficio privado incluso en el ámbito de lo público hasta el punto que condiciona, cuando no destruye, el bien común.

indignación que nos produce proviene

No se trata de una enfermedad del sistema sino del sistema mismo construido a imagen y semejanza de quienes tienen el poder. Los cambios acontecidos desde la prehistoria a nuestros días no han sido nunca de fondo sino correspondientes con la evolución técnica y del conocimiento y la forma con la que se extrae y gestiona el excedente a la sociedad.

Para un cambio de fondo deben ser las personas conscientes quienes decidan y ejerzan el poder. Si el poder se ejerce desde una posición de bien común integrará y beneficiará a todos cada día del año haciendo que la felicidad y la realización del libre albedrío conformen el motor evolutivo de las personas y la sociedad.

Este cambio no es sencillo y no se resolverá felizmente si no es transitando de la mejor forma posible por nuestras características humanas: Educando en lo que haga falta, rechazando las malas prácticas y sorteando el poder establecido que siempre querrá sobrevivir e imponerse a la sociedad.

El distanciamiento no se ha traducido en cambios de la democracia y la organización del poder porque la capacidad de actuar racionalmente y ejercer la democracia se encuentra limitada. Nos nutrimos de información con un alto porcentaje de información basura que ha hecho que una parte de la población piense que es mentira el cambio climático, o niegue la pandemia de Covid_19, o carezca de referentes conceptuales que permitan entendernos por la moda de deconstruirlos sistemáticamente.

A pesar de los avances en la conciencia global, lejos de ponernos de acuerdo para afrontar lo que nos viene, lo que realmente está sucediendo es una tendencia a la dispersión y la atomización cada vez más generalizada en la que ni el recuerdo de los orígenes, ni las visiones más futuristas de democracia directa o electrónica, consiguen cambiarla.

La política, entendida como medio para la toma de decisiones y garantizar el bien común, se ha vuelto imposible con la actual organización del poder. Para superar los retos a los que nos enfrentamos es preciso ejercerla fuera del control de los actuales mecanismos de dominio.

Poder distribuido

Todas las revoluciones han chocado con nuestras características humanas produciéndose enfrentamientos civiles y hasta conflictos militares que han destruido a su paso no solo vidas humanas sino los propios objetivos que las motivaban. Somos resistentes a que nos lleven por la fuerza a algo que no nos convence, aporta inseguridad y no se corresponde con lo que sabemos y/o con el lugar que ocupamos en la sociedad. Es el libre albedrio con el que actuamos, un problema o una ventaja si sabemos movilizarlo.

Tomando como punto de partida nuestras características humanas, y dejando a un lado el fracaso del poder jerarquizado, lo lógico, si cada cual nos empoderamos, es obtener un mapa mundial del poder humano en el que hay una luz brillando por cada persona empoderada. Organizado sin el dominio del estado, o como poder paralelo, el poder estaría distribuido por el planeta según nuestra propia distribución física, un poder cercano y horizontal, a pesar de las grandes concentraciones humanas. Un poder adecuado al reto evolutivo, que no reproduzca los errores pasados que ni el planeta ni nosotr@s mismos podemos aguantar.

La crisis de Covid_19 en la primavera de 2020 llevó a muchos gobiernos a aceptar con regañadientes lo que decía la ciencia dejando de lado, mas o menos, todas las otras tendencias presentes en la sociedad. De hecho las redes de apoyo mutuo que surgieron giraron alrededor de la información que partía de los centros científicos filtrada de manipulaciones gracias a la inteligencia social. La respuesta nacida espontáneamente de la sociedad nos hizo vivir una experiencia fuera totalmente de la norma insolidaria y competitiva. La iniciativa estuvo en cada persona y al mismo tiempo en todas las que respondieron a sus propias presiones emotivas.

Podemos concluir provisionalmente que la sociedad tiró inconscientemente de su patrimonio acumulado de bien común y lo movilizó empoderándose de forma objetiva, con las capacidades distintas de todas las personas que intervinieron y los recursos disponibles, mas los nuevos que se crearon o improvisaron, y que la ciencia fue la referencia. Ha sucedido más veces en nuestra historia, en la cercana y en la remota, usamos nuestras habilidades sociales con la tecnología y ciencia disponible. Es nuestra posibilidad para afrontar lo que viene, lo que a está sucediendo.

Planificación distribuida

Tenemos la ventaja de poder repetirlo a gran escala, con planificación distribuida, porque hoy manejamos recursos de información que nos permiten trabajar a escala global, y al mismo tiempo a escala local, con los datos mas pequeños y pormenorizados que sea necesario, con los que necesite cada persona.
Esta información la generamos cada día, no es necesario un esfuerzo especial, solo poner la voluntad necesaria, usar los medios existentes para limpiarla de la basura habitual en la red y que sean personas competentes y comprometidas las que hagan el trabajo para que sea accesible a tod@s.
La planificación distribuida nos permite evaluar el resultado, global, local, regional… en un plazo de tiempo relativamente corto de forma que nuestras siguientes acciones mejoren tanto lo materialmente obtenido como nuestro propio aprendizaje.

Si no se ha hecho ya es por los muchos intereses que actúan como obstáculo, puedes hacerte una idea, simplemente con el ‘piensa mal y acertarás’, porque está el ser humano, sus organizaciones e instituciones, en cada uno de ellos, hasta el ser humano menos influyente que podamos imaginar. Es facil que la desconfianza en la humanidad nos lleve a pensar en una dictadura tecnocrática de buenas intenciones que rechazaremos hasta los de la tecnología porque no queda más remedio que empezar en el nivel básico del poder, con cada ser humano, con cada uno de Nosotr@s.

La posición del bien común

La democracia es una forma de organización social en la que la titularidad del poder corresponde al conjunto de la ciudadanía. En ella las decisiones colectivas son adoptadas por el pueblo facilitando la convivencia en una sociedad en la que los miembros, libres e iguales, se rigen con mecanismos contractuales decididos por ellos mismos.

todos decidimos

Beneficio de 360º

Condiciones de la democracia todos nos beneficiamos de ella y conocemmos lo necesario para decidir.

Las instituciones del poder

cercanas, livianas, económicas, directas, liquidas. no centralizado ni jerarquico.

Contrato social

organismo básico de la democracia es la Asamblea((Asamblea es la denominación genérica del órgano representativo de los miembros de una organización o institución que toma decisiones. Una asamblea se forma por las personas que pertenecen a la organización, están relacionadas o tienen el permiso explícito de la misma para participar. Las funciones de una asamblea pueden ser plenas o limitadas, dependiendo del modo de organizarse internamente la institución que la conforma.

La democracia, método habitual

En la teoría política se denomina asambleas a las reuniones donde todos los afectados por un determinado asunto o miembros de una misma organización pueden dar su opinión o decidir sobre un tema directamente y sin representantes (democracia directa). En este tipo de asambleas suele preferirse la decisión por consenso para llegar a acuerdos mínimos aceptables para todos los implicados y reservarse las votaciones para los casos en los que no hay acuerdo posible. – Wikipedia)) de la que hay constancia de su existencia en culturas prehistóricas primitivas, en Sumer, Antiguo Egipto, en Germania, Grecia Antigua,Roma…

La decisión política

Muchas organizaciones democráticas tienen una asamblea como órgano máximo de decisión, como es el caso de las organizaciones sociales, sindicales, profesionales y, especialmente, en el ámbito político, los Estados (los parlamentos o congresos, que suelen asumir total o parcialmente el poder legislativo y, a veces, todos los poderes posibles).

El proceso personal y social

La democracia no se ha aplicado por igual a todos los integrantes de la sociedad. En la antigua Grecia los esclavos estaban excluidos de ella. En la edad media la democracia era censitaria y por estamentos, no era para todos, y se distinguía según unos grupos u otros de la sociedad. La mujer no vio reconocido internacionalmente su derecho al voto hasta 1948 con su introducción por Naciones Unidas en la Declaración Universal de Derechos Humanos.

La democracia representativa es la forma de democracia mas extendida actualmente. Es una forma de democracia indirecta en la que personas elegidas en un proceso electoral, pagadas con recursos públicos, representan a grupos de personas en cuyo nombre votan en las cámaras de representantes, comúnmente parlamentos. Una variante, inexistente hoy pero practicada en la democracia ateniense, es el sorteismo((El sorteo en política. Cómo pensarlo y cómo ponerlo en práctica – Oliver Dowlen https://doblejlibros.files.wordpress.com/2016/10/descargar-libro_efialtes1-pdf.pdf)) por el que los representantes se eligen mediante un sorteo y no con un proceso electoral.

En la democracia representativa el garante de los procesos electorales es el mismo estado que los convoca, regula con la ley y es responsable del censo. Los apoderados suele ser la medida mas habitual de transparencia de los procesos.

Con la era del conocimiento ha llegado la democracia electrónica que mejora los tiempos para el conteo de resultados permitiendo mayor frecuencia y complejidad de las consultas. La novedad ha traido al mismo tiempo las sospechas sobre la neutralidad de tales herramientas que también controla el estado o los responsables de las organizaciones que las usan en sus procesos internos.

El desarrollo de la democracia directa supone profundizar en las herramientas tecnológicas de los procesos de democracia para que puedan realizarse de forma habitual con todas las garantías. Si las herramientas cumplen los requisitos técnicos de seguridad, la confianza en la neutralidad de estas y la no manipulación está en la intervención de entidades sin interés directo en los procesos.

Las organizaciones del Bien Común pueden dar los referentes de calidad deseables e interventores profesionales, igual que aportan indicadores y estudios en otras materias. Los censos sin embargo no deben depender de ningún intermediario sino de los titulares mismos de los datos. Herramientas como Citizen Key lo pueden garantizar llevando las garantías hasta el nivel básico de decisión, la persona.

La diversidad del ser humano nos puede llevar a la democracia, como necesidad racional, ejercicio individual y social para el empoderamiento de nuestras vidas.
La democracia, visto nuestro grado evolutivo, depende de la complejidad de la sociedad en la que vivimos, de los conocimientos necesarios y la posibilidad de ejercerla.
El ejercicio democrático, para alcanzar la completa realización de nuestra vida, debe incluir los procesos que conocemos hoy como procesos electorales institucionales, pero también cualquier decisión, ya sea económica, cultural, política, si existe la posibilidad técnica, en cualquier momento, por propia voluntad, según la necesidad de cada cual.
La democracia como proceso social es mucho más compleja que las breves participaciones electorales que el poder constituido nos concede. Late en la información que percibimos, sea esta obtenida de forma directa, como formación o información deseada, o incluida en las acciones que ejerce el poder. La manipulación es un viejo instrumento para el dominio social de quien ejerce el poder.
El voto es el aspecto más simple y resolutivo de la democracia, si la decisión que se adopta satisface la necesidad que nos ha llevado a actuar. Es por tanto la percepción personal relativa (según el conocimiento y el sesgo de los valores que a cada cual motiva) lo que nos induce a aceptar sus resultados o mantenernos movilizados para cambiarlos.
El silencio, las decisiones sin necesidad de voto, por consenso explícito o implícito, suponen la existencia en la sociedad de un conocimiento bastante completo sobre la cuestión de que se trate y unas características en la resolución que satisfacen a la inmensa mayoría.
La máxima democracia posible supone un conocimiento veraz y actual, accesible a toda la sociedad y comprobable (científico) en cualquier momento, incluyendo, como norma y método, a cada una de las personas conscientes de los valores que le identifican y de como estos mejor se realizan para alcanzar su felicidad y la del conjunto de la sociedad.
La sociedad del bien común es una utopía constantemente buscada por el subconsciente humano como la máxima realización posible de la democracia.

El bien común como realización humana está presente en todos los niveles de la humanidad, desde lo mas cercano e individual; casa, atuendo, alimentos, salud, educación…, hasta el nivel del planeta, sostenibilidad y clima o DD.HH, pasando por niveles comarcales, regionales, estatales, continentales…

Gobernamos en el cuando no se precisa otra intervención que la nuestra, no así cuando intervienen otros. Entonces está mediado por instituciones, controladas por terceros, indirectas, que mediante la ley y/o la fuerza del estado, lo contaminan con intereses de diferente tipo, incluyendo el beneficio privado, pudiendo llegar a destruirlo.

Imponen su voluntad a la sociedad y a cada una de nosotras coartando, el libre albedrío o nuestros derechos, no por el bien común al que están obligados, sino por el bien de quienes gobiernan el estado o aquellos por quienes se dejan corromper.

El estado ha demostrado su fracaso histórico. En la actual crisis y en otras anteriores, ha luchado contra la sociedad tomando decisiones en beneficio de una minoría que perjudican los bienes comunes. La corrupción, la discriminación y privación de libertades, la destrucción de bienes, vidas humanas, y la propia naturaleza, no aconsejan prologar el uso de un herramienta tan obsoleta.

El bien común, como legado y movimiento evolutivo del conjunto de la sociedad, requiere, para su definición y gobierno, la voluntad e intervención de cada ser humano. Precisa un despliegue de poder en todos los entornos en los que sea necesario actuar para su gobierno.

En los movimientos globales, en la actitud crítica hacia las instituciones estatales de los gobiernos, en el rechazo a la corrupción, se encuentra la voluntad de intervención directa que antes, en las situaciones revolucionarias, se ha manifestado espontánea y abruptamente como doble poder. La sociedad desconectada ya reclamaba el poder que le corresponde

Con la vieja concepción de bien común era inevitable tender a la homogenización totalitaria que coarta el libre albedrío y desarrollo de la identidad humana. Es imposible que el estado, aparato centralizado, lejano, jerárquico, incluya en su diseño y gobierno la amplia diversidad de valores y detalles que engloba al conjunto de la humanidad y su actividad como sociedad. Solo un gobierno cercano, accesible e integrado por todos los seres humanos, puede intervenir de forma que lo sienta y use como propio, sin excluir al resto de la sociedad con quienes lo comparte, un Poder Distribuido.

Características que definen en su despliegue al Poder Distribuido:

Es un proceso en el que se generan las identidades y valores con los que impulsamos el bien común y creamos cada uno de los bienes comunes. Es distinto en todas partes y sin embargo interconectado. Son pequeñas evoluciones en todos los campos de los que quizás el mas importante es el cambio en cada persona. Se produce por el empoderamiento personal y social de los bienes comunes según los valores personales y colectivos de nuestra identidad.

Crea un poder no jerárquico, de escala humana, cercano, voluntario, accesible, descentralizado, mas cotidiano y liviano que el oficialismo protocolario de las instituciones actuales. Un poder progresivo mediante el cual la sociedad asume el gobierno de sus bienes comunes igual que lo hicimos antes en las situaciones de doble poder pero sin la violencia que las ha caracterizado.

Es un proceso voluntario, pacífico, largo o breve según las condiciones sociales, el acceso a la cultura y el grado de organización en la sociedad de estructuras propias propias de este tipo de poder.

La distribución del poder:

  • Empoderadas y colaborativas: Con la ayuda inicial de la educación para la colaboración y por decisión propia, se transforman las personas que quieren ganar libertad y realizar su identidad empoderandose del bien común. Colaborando con quienes comparten valores se adueñan de aquello que hace sus propias vidas para obtener en su acción común un beneficio personal que le realiza. Son la base del poder, origen, acción común e individual y su destino.
  • Gobiernos del procomún: organismos ejecutivos que aplican las políticas definidas por el sujeto social que dirige el bien común del que se trate. Se crean en todas las escalas en las que la sociedad precisa tomar decisiones, de la global a la local.
    • No tienen una duración determinada como tal ni relaciones jerárquicas entre los gobiernos del mismo bien en sus diferentes escalas.
      Se rigen por los criterios de transparencia y calidad que se esperan de cualquier organización de bien común según el Contrato Social establecido con su comunidad.
    • Disponen de indicadores que permiten conocer el estado de realización del plan encomendado por la sociedad.
    • La digitalización de muchas tareas y el desarrollo de la democracia pueden reducir su presencia, hacerla mas esporádica y hasta disolverlos definitivamente si no son necesarios.
  • Planificación distribuida basada en herramientas para la inteligencia colaborativa con las que gestionar la información, la delegación y gobierno en los distintos niveles del empoderamiento social.
  • Administración distribuida: La existencia de un gobierno distribuido trae como consecuencia la de una administración especializada, también distribuida, mas cercana a los vecinos, menos burocrática y/o corporativa que la estructura jerárquica ministerial. Mas permeable a la digitalización, automatización y transversalidad de forma que su cuerpo reduzca su impacto en la sociedad y no crezca sistemáticamente como sucede con el estado centralizado.
  • Descentralización de la fuerza (milicia). En muchas situaciones de doble poder la sociedad se dota de grupos civiles armados con funciones que van desde el orden público a campañas militares de guerrilla. Se conocen muchos casos: en la Comuna de Paris, en la independencia de EE.UU, los comités de soldados de Revolución Rusa, las milicias de la revolución española hasta 1937, la guerrilla de la guerra contra la ocupación francesa… La milicia es una solución para la progresiva supresión de las fuerzas policiales, la resolución pacífica de conflictos en los que la comunidad puede ejercer una presión social y el sometimiento de la fuerza a la voluntad directa de la sociedad.
  • Parlamentos: Son instituciones temporales especializadas en un bien común que cuenta con gobierno propio. Convocados cuando lo exige la acción de gobierno y disueltos tras realizar el fin que se perseguía como crear o modificar leyes. La normalización de la democracia puede distanciar sus convocatorias hasta parecer definitivamente disueltos.
  • Políticas de transición. Son las que movilizan a las personas y activan los movimientos sociales. Estas tienen en cuenta lo concreto local, las posiciones de bien común de partida, las referencias globales y las motivaciones de los participantes.
    La casuística de las políticas será extremadamente diversa pero tendrá en común en todo el planeta un conjunto de acciones que llevan a la disolución progresiva del estado:

     

    • Paso de competencias desde organizaciones centralizadas, comúnmente del estado, o dependientes de sus estructuras menores, a gobiernos de bien común.
    • La hibridación intencional del poder centralizado con el descentralizado, doble poder, para transformar los bienes comunes de forma que la sociedad se empodere de ellos.
    • La creación de nuevos bienes sociales al tiempo que su gobierno descentralizado.
  • Organizaciones transitorias de bien común: Extensión y multiplicación de partidos transversales, organizaciones transitorias especializadas en el empoderamiento de un bien común específico. Fueron tomadas en sus inicios como rarezas extravagantes: partidos de Internet, ecologístas, animalistas, feministas, humanistas, nacionalistas…
  • Organizaciones del bien común: Independientes del poder actual y futuro, de carácter científico, neutrales, que den soporte en los procesos de definición de la posición de bien común, cuando se requiera en las acciones de gobierno y/o planificación distribuida, para mantener los indicadores de bien común, para formarnos en las competencias de la inteligencia colaborativa o aportar referentes de calidad y garantía ética para las organizaciones transitorias de bien común.

Transversalidad del poder distribuido.

Cada ser humano somos una sola entidad con muchas inteligencias y capacidades distintas que podemos desplegar en cualquier lugar del planeta podemos por ello identificarnos y participar de cualquier gobierno de bien común por lo que no hay lugar para fronteras, rincones exclusivos o áreas excluyentes.

El gobierno local, cercano, de cada bien común conlleva la colaboración global, en escala, dentro del mismo bien que se trate para que su personalización no derive en un caos planetario. También la colaboración regular con el gobierno de los demás bienes. El poder distribuido es por naturaleza transversal a toda la humanidad:

  • Inteligencia colaborativa

Decidir sobre la vida propia supone asumir la responsabilidad social que tenemos y tomar muchas decisiones en los bienes que nos afectan a cada persona de la organización social. Dados los cambios culturales para que esto sea posible, la existencia de la información necesaria y recursos sociales como indicadores y posiciones de bien común se abrirán en la sociedad procesos de empoderamiento que llevan a la distribución del poder a las escalas mas pequeñas y cercanas que sea posible, hasta el de las personas individuales.

  • La inteligencia colaborativa es clave para la creación y uso de un poder distribuido. Es también la práctica que alimenta la Conciencia Global sobre el estatus y el futuro del Bien Común.
  • Se produce por la intervención directa de las personas, por la implicación que genera el beneficio de 360º, haciendo creativa y enriquecedora la aportación personal a la inteligencia colectiva.

La democracia es necesaria de forma habitual, para que las personas y la sociedad en sus diferentes manifestaciones ejerzamos la decisión directa sobre los bienes comunes.

  • La deliberación y las votaciones son los procesos mas habituales e importantes, aunque no siempre haga falta votar. Cuando un parlamento evalúe las alternativas a decidir, si no se produce consenso, este será el resultado de la votación.
  • Las herramientas de democracia electrónica facilitan la intervención directa reduciendo el papel de portavoces y representantes.

Hoy un nigeriano, peruano, andorrano, italiano, chino, canadiense, afgano… son tan personas unos como otros. Formalmente tienen los mismos derechos humanos pero la existencia de la estructura de estados y las diferencias económicas de su propia posición social les hace totalmente distintos hasta el punto que estas diferencias generan corrientes migratorias, discriminación, hambrunas, comercio de personas, muertes injustificables y problemas humanitarios que no debería sufrir ningún ser humano. El poder distribuido facilitará a estas personas cambiar su realidad.

  • Intervenciones sociales para el desarrollo humano.
  • Un marco de derechos y leyes garantista global para que en cualquier lugar del mundo ser humano signifique los mismos derechos y oportunidades.
  • Las legislaciones locales pueden mejorar siempre los DD.HH, pero nunca coartarlos o condicionarlos como sucede hoy en todo el mundo.

Fueron en el pasado el motivo de creación de estados y la excusa para mantener imperios. La existencia de poderes estatales constituidos previamente ha impedido la realización de numerosas identidades culturales que no han podido decidir su futuro.

Los estados han empobrecido la diversidad de la humanidad.Tienden a homogeneizar las culturas de forma que las minorías siempre están amenazadas.

La creación de un poder distribuido es para las identidades nacionales una oportunidad de ejercer su derecho a decidir sin caer en los riesgos que conlleva una nueva maquinaria estatal. El estado, diseñado para el gobierno de una minoría reproducirá el caos y la violencia propia de los estados garantizando como siempre los privilegios de quienes lo gobiernan.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Ir arriba