Reconsiderar la comprensión del Bien Común

El ser humano como, ser social e individual, es racional y emocional. Su comportamiento fluye de tres fuentes: Deseo, Emoción y Conocimiento; Depende de un condicionante: la sociedad en la que vivimos. Como ser social el ser humano no es solo ‘yo’ sino también ‘nosotr@s’, de forma que ser social e individual se complementan.

Los avances en la ciencia y el conocimiento influyen en nuestra comprensión del Bien Común y nos llevan a reconsiderar la continuidad superando lo que hizo la ilustración que situaba la libertad individual en manos del individuo dejando al estado su aspecto social.

El comportamiento humano, por ser de su propia naturaleza, es determinante y previo a las consecuencia derivadas de la organización social, pero mantiene con ellas un equilibrio constante, distinto en cada persona. Inconscientemente recalculamos nuestra posición social haciendo que nuestro ser sea de humanos relativos.

Este constante reequilibrio no se puede obviar en la construcción del Bien Común ni aplastar forzando la igualación. La igualdad de derechos, que debe proteger la ley para cada persona, no supone la igualación para tod@s, y en caso de producirse se traduce en un atentado a la libertad e identidad propia que puede llevar al totalitarismo.

La burocracia, consecuencia inicialmente del estado (creado para el bien común) ha creado para si misma una posición privilegiada con la que interviene el Bien Común en su propio beneficio fomentando la corrupción y la destrucción de aquello que debe proteger. Se ha extendido en la sociedad como si fuera una enfermedad que impide su evolución, si es necesario por la fuerza, manteniendo las situaciones de injusticia.

La formación de una conciencia global a lo largo de los últimos veinte años incorporando algunos valores en este sentido, como el cuestionamiento del estado, las instituciones y la corrupción de los políticos profesionales, indican que ha llegado el momento de abordar esta reconsideración

La evolución de la sociedad, mas los cambios estratégicos como los planteados por el cambio climático, la crisis del estado y del capitalismo globalizado, no se pueden llevar a cabo en el sentido del #Bien Común manteniendo esquemas cuestionados por la experiencia y los avances de la ciencia a lo largo de varios siglos.

Todas estas circunstancias nos llevan a reconsiderar la comprensión del bien común y como consecuencia aspectos troncales de nuestra visión política que como bien común solo puede ser de tod@s y para tod@s.